El poder de la energía atómica aplicada a la guerra

El poder de la energía atómica aplicada a la guerra

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El interés de Estados Unidos por el poder de la energía atómica aplicada a la armamentística fue motivado por una carta que, en agosto de 1939, Albert Einstein escribió al presidente Franklin D. Roosevelt. En ella le informaba sobre las investigaciones que estaban llevando a cabo los científicos Enrico Fermi y Leó Szilárd con el uranio, un metal que podría llegar a convertirse en una nueva fuente de energía.

La bomba de fisión nuclear, o bomba atómica, fue puesta a punto por un grupo de científicos americanos encabezados por Julius Oppenheimer y el italiano Enrico Fermi (su desarrollo se llevó a cabo en el más estricto secreto en un programa conocido como Proyecto Manhattan), y experimentada por primera vez el 16 de julio de 1945 en el desierto de Nuevo México. La prueba, llamada en clave Trinity Test, consistía en la explosión de una bomba de plutonio (llamada The Gadget) del mismo tipo que las que serían más tarde lanzadas sobre Japón. La explosión liberó una energía de entre 19 y 21 Motones, es decir el equivalente a 19.000 o 21.000 toneladas de TNT.

El 6 de agosto de 1945 Paul Tibbets, a bordo del bombardero B-29 Enola Gay, lanzó la primera bomba atómica de la historia empleada en una guerra. El nombre en clave de la bomba era Little Boy, y el objetivo la ciudad de Hiroshima, en Japón. El efecto completo de la bomba no se manifestó solamente de forma inmediata, ya que la explosión dejó radiaciones residuales en el suelo durante un largo período. Por este motivo es difícil calcular el número de víctimas efectivas, aunque en un primer momento se habló de 70.000 (y un número similar de heridos).

La segunda bomba atómica lanzada sobre Japón (Fat Man, según su nombre en clave, una bomba Model 1561) explotó a una altura de 550 metros sobre la ciudad de Nagasaki y liberó una potencia mucho mayor que la primera, pero como Nagasaki estaba construida sobre un terreno de colinas, el número de muertos, aunque enorme, fue menor (en este segundo caso se estimó que la cifra rondaba las 35.000 víctimas, y alrededor de 60.000 heridos).

Fat Man fue lanzada después de que Japón ignorara un ultimátum estadounidense donde les advertía que seguirían lanzando más bombas si no deponían las armas y el país se rendía de forma inmediata.

El 14 de agosto, tras los mortíferos ataques atómicos, Japón se vio obligado a rendirse. La rendición oficial se firmó el 2 de septiembre de 1945 en el acorazado USS Missouri, en la bahía de Tokio. En el encuentro estaba presente un representante del Imperio japonés, Estados Unidos, la República China, el Reino Unido, la Unión Soviética, Australia, Canadá, el gobierno provisional de la República francesa, los Países Bajos y Nueva Zelanda.

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